La Habana, 26 mar (ACN) Timbrado por lo sencillo y por lo bello, el Complejo Monumental “Bosque de los Mártires de la Seguridad del Estado”, ubicado en el capitalino municipio de Boyeros, fue el escenario en el cual, muy temprano este miércoles, se rindió tributo a los soldados del silencio, a esas mujeres y hombres que han sabido acompañar a la Revolución cubana, como nadie, en su derecho a defenderse.
Todavía las sombras no habían sido disipadas por el sol cuando un grupo de combatientes de todas las generaciones confluyeron en un acto político cultural que rindió homenaje al aniversario 66 de los Órganos de la Seguridad del Estado, en una jornada que contó con la presencia del Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; y con el ministro del Interior, General de División Lázaro Alberto Álvarez Casas.
En el sagrado lugar que da fe de los 105 mártires que la Patria no olvida -104 hombres y una mujer-, que nació un 26 de marzo del 2009, con la presencia en ese momento del General de Ejército Raúl Castro Ruz, se dieron cita integrantes del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y del Ministerio del Interior, así como otros integrantes y colaboradores de la Seguridad del Estado.
“Buen día y felicitaciones”, dijo el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al entrar al Complejo Monumental. Y ese fue el comienzo de un homenaje que incluyó las notas del Himno Nacional, la escenificación de pasajes históricos que condensan la intransigencia revolucionaria en Cuba, y la proyección de imágenes alusivas a un lugar preñado de frases inolvidables de luchadores como Martí, Fidel, Ernesto Che Guevara, y Juan Almeida Bosque.
El Jefe de la Dirección Política del Ministerio del Interior, General de Brigada Oscar Alejandro Callejas Valcarce, dio lectura a una carta de felicitación a los integrantes de los Órganos de la Seguridad del Estado, de la autoría del Ministro del Interior y fechada en La Habana, este 26 de marzo, en el año 67 de la Revolución.
“El 26 de marzo de 1959 -expresa la carta- es el momento histórico en que comenzó a formarse una nueva concepción para organizar un sistema de seguridad capaz de defender la Revolución contra sus enemigos internos y externos, cuyos integrantes tuvieron que actuar y aprender en la intensidad de las batallas, con más creatividad y empeño que recursos materiales”.
El Jefe de la Dirección Política del Ministerio del Interior compartió otro fragmento según el cual “la historia de la Seguridad del Estado es la sucesión de respuestas oportunas, de mujeres y hombres en las más complejas circunstancias, para enfrentar las agresiones, amenazas, desafíos que ha tenido que afrontar la Revolución desde el mismo Primero de Enero de 1959”.
Seguidamente extendió el “homenaje permanente a todos aquellos que entregaron sus vidas en cumplimiento del deber con la Patria, el reconocimiento a los jefes, oficiales, colaboradores y trabajadores civiles que han prestigiado esta fuerza con su trayectoria, a lo largo de todos estos años”. Y comunicó el homenaje “a los jóvenes oficiales, que con la energía inagotable de las nuevas generaciones, se nutren de las mejores experiencias, conocimientos, ejemplos, y de la historia, para asumir los desafíos del presente y el futuro”.
La misiva dejó explícito que “los integrantes de los Órganos de la Seguridad del Estado serán siempre exponentes de la modestia, la honestidad, el apego a la verdad, la lealtad, y el compromiso, que alimentan nuestra capacidad de resistencia y victoria, para salir adelante junto a nuestro pueblo, frente a los desafíos del presente”.
Y en su cierre la carta define que, al conmemorar el aniversario 66 de la fundación de los Órganos de la Seguridad del Estado, “nos llena de orgullo la historia escrita”. Es un sentido homenaje a los fundadores y caídos en el cumplimiento del deber, y a las nuevas generaciones de oficiales y colaboradores, con la certeza de “que serán fieles defensores y continuadores de las conquistas de generaciones de combatientes que, a lo largo de estas décadas, han sabido derrotar agresiones, planes e imposibles, en defensa de la Patria”.
Un profundo sentido de la vida
Las palabras centrales del homenaje estuvieron a cargo del General de Brigada Norge Fermín Enrich Pons, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y Jefe de la Dirección General de la Contrainteligencia, quien comenzó diciendo a todos:
“Hace 66 años, devenida genéticamente de nuestra inteligencia mambisa, y el aparato de la inteligencia rebelde, con las experiencias de la acción política y conspirativa del llano, con el sello indiscutible de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y el General de Ejército Raúl Castro Ruz, junto a otros prestigiosos jefes y combatientes, surgió nuestra gloriosa Seguridad del Estado”.
Rememoró seguidamente que “en aquellos primeros años se mezclaron intelectuales, obreros, campesinos, universitarios, y muchos que no alcanzaban el nivel primario o secundario, todos unidos bajo una convicción profunda y pasión sublime, que era defender al pueblo y su naciente Revolución”.
Así surgía, dijo, la Seguridad del Estado, “con la estirpe y valentía de Alberto Delgado Delgado, nuestro Hombre de Maisinicú, leyenda y ejemplo infinito”.
El General de Brigada Norge Fermín Enrich Pons, afirmó que “la Seguridad enfrentó con éxito planes de infiltración, redes de la CIA y células clandestinas, bandas armadas, agentes del enemigo que quedaron sembrados en los diferentes sectores de la sociedad, y los primeros intentos de reclutamiento de la CIA a ministros, directivos y técnicos”.
“La Seguridad también enfrentó la invasión a Girón, la Operación Mangosta, y otras muchas que intentaron tempranamente liquidar el ejemplo que surgía y crecía por día y para siempre en una América ya distinta”.
En la misma línea de argumentos denunció que “el gobierno de Estados Unidos, sus servicios especiales y la mafia que creó, en su desespero, apelaron a todo, como el terrorismo de Estado, un crimen como Barbados, más de 600 intentos de atentado al Comandante en Jefe, bombas y asesinatos en el exterior, la guerra biológica contra todo lo que prosperaba -que incluyó a nuestros niños-, y una guerra económica sin precedentes, con acciones casi inimaginables; todo lo cual califica como crímenes de lesa humanidad”.
En el campo de la ideología -añadió el integrante del Comité Central del Partido Comunista- “el enemigo desarrolló campañas propagandísticas y psicológicas”, de las cuales “no podremos olvidar nunca” la conocida como Peter Pan. Seguidamente expresó que “bajo la falacia y distorsión de los derechos humanos”, el imperio “creó y alimentó grupúsculos internos, sin ningún arraigo social, pero que le han servido hasta hoy para sus pretensiones de aislamiento internacional, y justificar sus agresiones”.
La Seguridad -aseveró Norge Fermín- “ha enfrentado un espionaje sin límites”, y penetró “las estructuras de la CIA y sus planes. La denuncia pública, en 1987, donde salieron a la luz y se desclasificaron 27 agentes (cubanos), resultó el golpe moral más demoledor a la CIA, orquestado por un pequeño y digno país en legítima defensa”.
“El Comandante en Jefe, reunido con esos agentes de la Seguridad y del pueblo, les aseguró que esta agencia enemiga jamás se repondría de esta icónica derrota”.
En el largo camino de tanta crueldad, la Seguridad continúa aprendiendo y creciendo -dijo el experto combatiente-. Así es, enunció, al tiempo que el “enemigo modernizó sus métodos, sin abandonar las viejas prácticas”.
“En medio de las constantes agresiones, la Seguridad continúa infiltrándose en las entrañas del monstruo, develando agentes en sucesivos momentos claves, para denunciar públicamente al gobierno yanqui, a la CIA, y a las organizaciones contrarrevolucionarias”.
Decir todos sus nombres -los de los combatientes cubanos- “sería muy difícil, no solo por la cantidad, sino también porque algunos han permanecido en la sombra y en el silencio de una historia que no promociona protagonistas, porque la razón de ser de estos hombres y mujeres es el cumplimiento del deber, con humildad, altruismo, y el sacrificio de no saberse ni siquiera su obra e identidad”.
Ellos, esos héroes, “han estado y están en cualquier lugar, dentro y fuera de cuba. Son nuestros ojos y oídos atentos, radares que protegen su Patria las 24 horas”, dijo el General de Brigada, quien además resaltó:
“Hoy tenemos el privilegio de tener viva la historia de los Cinco, el simbolismo de su presencia, y de lo que representan para las actuales generaciones”. El trabajo de la Seguridad descubriendo espías y traidores- afirmó el Miembro del Comité Central-, también contribuyó al regreso de los Cinco héroes, y a cumplir con la orden de que ellos volverían, expresada así por el invencible Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Conexión intergeneracional, unidad de todas las fuerzas revolucionarias -suerte esta que, como dijera el compañero Raúl, debe ser muy bien cuidada-. Sobre tales ideas reflexionó Norge Fermín, quien hizo explícita, hacia el final de sus palabras, la certeza de que “continuaremos derrotando al enemigo”.
La sencilla pero conmovedora jornada de homenaje contó con el talento artístico de Annie Garcés, Abel Acosta, César López, el Coro del Ministerio del Interior, y otras expresiones culturales que sirvieron para reverenciar a cubanos inmensos, a mujeres y hombres del silencio, cuyo número es insospechado, y cuya cifra de vidas salvadas tampoco se conoce ni sabrá.
Tomado de Presidencia de Cuba