Por Evelyn Corbillón Díaz | Fotos: Rafael Fernández Rosell
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22 Marzo 2024

   Hace casi un mes Thiago Rafael Rodríguez, de nueve años, acude al centro médico psicopedagógico provincial Alcides Ferrer Obeso, de Pinar del Río, donde "está muy contento y más sociable", asegura su madre Loliet Pérez Maceiras.

   Thiago fue diagnosticado con una deleción en el brazo largo del cromosoma cinco y retraso mental severo, y esta institución es imprescindible para que aprenda, sobre todo, a tener validismo y ser independiente en algún momento de su vida, ponderó a la Agencia Cubana de Noticias.

   En poco tiempo, hemos visto algunos avances y hasta se despierta más temprano porque sabe que lo traeremos, destacó.

   Y es que esa institución trata a infantes con discapacidad intelectual severa o profunda y que por esa causa no pueden acudir a una escuela de la enseñanza especial, explicó el doctor Félix Padilla Martín, director del "Alcides Ferrer Obeso".

   Actualmente asisten cuatro niños en calidad de seminternos, generalmente con enfermedades genéticas; pero en el futuro podemos aumentar esa cifra, incluso recibir a 13 internos de otros municipios, puntualizó.

   Tras cinco años cerrado, el inmueble reabrió sus puertas para devolverle a la provincia más occidental un sitio de sobrada valía para infantes en condición de discapacidad.

   En el kilómetro 88 de la carretera Central, muy cerca del hospital provincial Abel Santamaría Cuadrado, Diana Laura, Thiago, Emily y Marlon encuentran no solo terapias y acompañamiento sino el amor de un equipo multidisciplinario que se empeña porque logren habilidades para satisfacer algún tipo de necesidad vital, especialmente "la socialización con su medio circundante", dijo Padilla Martín.

   Psicopedagogas, rehabilitadores, terapistas ocupacionales, psicólogos, logofonoaudióloga, asistentes de enfermería, de lunes a viernes, interactúan con los menores; en tanto son respaldados por un grupo asegurador de elaboración de alimentos y dietista, entre otros.

   Asimismo, la instalación cuenta con el apoyo de especialistas de la sala de rehabilitación del policlínico Hermanos Cruz y profesionales que regularmente velan por la salud de los pequeños.

   Desde el área de salud se realiza la captación de niños con discapacidad intelectual, que posteriormente pasan a una comisión evaluadora a nivel municipal; y la principal condición para que permanezcan aquí es que se adapten, añadió el director.

  Tenemos como misión rehabilitar, corregir o compensar, en la medida de lo posible, la necesidad educativa especial que tenga el niño; y estamos procurando ampliar la visión del centro, destacó Alys Sri Perdigón Parolis, psicopedagoga.

   Se trata de un trabajo difícil pero contamos con los recursos psicológicos y pedagógicos para de alguna manera instaurar en ellos aprendizajes, no leer y escribir, sino desde su validismo personal hasta la rehabilitación del lenguaje, teniendo en cuenta que son síndromes genéticos muy complicados, refirió.

   La atención a la discapacidad en Cuba tiene diferentes modalidades: la escuela regular- hay niños que pueden asistir por su discapacidad-, escuelas especiales, enseñanza ambulatoria, la enseñanza intrahospitalaria y el centro médico psicopedagógico, detalló.

   Especificó que esta es una institución de salud pues a la par de los aprendizajes requieren asistencia médica constante por sus enfermedades y las consecuencias que puedan acarrear, aseveró Perdigón Parolis.

   Celia Rivera Monterrey es la otra psicopedagoga, que decidió reincorporarse tras su jubilación porque quiere seguir siendo útil.

   Hay que tener una sensibilidad extrema para trabajar con ellos- reconoció-, y orientamos a las familias de cara a que en el hogar continúen nuestra labor.

   Para la joven Arianna Carvajal, logofonoaudióloga, ha sido un reto y a la vez una escuela este tiempo en el centro.

   Trabajamos con ellos la pragmática, todo lo sensorial, con láminas, tarjetas; los elementos de uso cotidiano porque la premisa es elevar su calidad de vida, señaló.

   Ninguno habla por el momento, y uno hace uso del lenguaje extraverbal, de ahí que la meta apunta a rehabilitarlos para que puedan comunicarse mejor en el futuro, manifestó.

   Sin dudas, el centro médico psicopedagógico provincial Alcides Ferrer Obeso constituye un ejemplo palpable de cuánto se hace en Cuba para la inclusión de personas en situación de discapacidad.